Destinos

Perú es Machu Picchu, y también todo lo que rodea a Machu Picchu

Todos llevamos en la cabeza la misma foto: la ciudadela entre picos verdes envuelta en niebla. Pero Perú es muchísimo más que ese instante — es el mercado de Pisac al amanecer, el choque entre el imperio inca y el barroco español en Cusco, y una gastronomía que juega la Champions League mundial sin despeinarse.

Lima: el aperitivo que ya es plato principal

Barranco y Miraflores mirando al Pacífico, el centro colonial, y — esto es lo importante — comer: ceviche, causa, un menú degustación si el presupuesto da de sí. Lima es hoy una de las capitales gastronómicas del planeta, sin exagerar.

Valle Sagrado: la jugada inteligente contra la altitud

Dormir aquí antes que en Cusco es la decisión que te ahorra el mal de altura. Entre medias: las terrazas circulares de Moray, las salineras de Maras y la fortaleza de Ollantaytambo, de donde parte el tren hacia Machu Picchu.

Machu Picchu: el día que justifica todo lo demás

Tren al amanecer, bus que sube en zigzag, y de pronto ahí está. Contrata guía en la entrada o lleva la visita del circuito — sin contexto, la ciudadela es solo la mitad de la ciudadela. Si estás en forma, el Huayna Picchu (cupo aparte, hay que reservarlo) regala la mejor panorámica de tu vida.

Cusco y lo que venga después

La Plaza de Armas, el Qorikancha, San Blas, el mercado de San Pedro. ¿Te quedan días? Lago Titicaca y sus islas flotantes, la montaña de colores, o la selva de Tambopata. Los circuitos de nuestra colección de grandes viajes combinan todo esto con vuelos internos y entradas ya resueltas — que en Perú es, literalmente, medio viaje ganado.

Preguntas frecuentes

De mayo a septiembre (estación seca en los Andes): cielos limpios para Machu Picchu. Es también temporada alta — las entradas y trenes se agotan con meses. De diciembre a marzo llueve y el Camino Inca cierra en febrero.

Cusco está a 3.400 m. El truco: dormir las primeras noches en el Valle Sagrado (2.800 m), hidratarse, comer ligero y mate de coca. Los circuitos bien diseñados ya ordenan la ruta así.

Sí, siempre: entradas con aforo y franjas horarias, y el tren desde Ollantaytambo también. En temporada alta, 3-4 meses antes. En circuito va todo incluido y resuelto.

Sigue leyendo